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Cuatro minutos: un orden práctico de operaciones
Una ronda son 240 segundos. Aquí está adónde se van, y los tres errores que se comen la mayoría.
Cuatro minutos suenan a poco y se juegan a menos. Quienes lo hacen bien no colocan notas más rápido: son los que nunca gastan tiempo decidiendo qué hacer a continuación.
Un orden de trabajo que funciona
- 0:00–0:30 — batería, un solo compás. Bombo y caja primero, charles al final.
- 0:30–1:30 — bajo. Es lo que decide si el loop tiene tonalidad, así que dale el máximo de tiempo.
- 1:30–2:30 — la única idea melódica. Una. Una segunda bajo reloj suele significar dos a medio terminar.
- 2:30–3:30 — repite el compás por todo el loop y luego rompe los compases cinco a ocho.
- 3:30–4:00 — niveles. Baja cosas en vez de subirlas.
Los tres sumideros de tiempo
Audicionar instrumentos antes de escribir nada. Todas las voces del kit funcionan; cuál elijas importa mucho menos que qué toques en ella. Elige la obvia y sigue.
Arreglar la batería después de meter el bajo. En cuanto hay una línea de bajo vas a oír cosas que corregir en el patrón de bombo, y ahí se te pueden ir noventa segundos. Deja la batería en «suficientemente buena» en los primeros treinta segundos y no vuelvas.
Empezar de cero. No hay tiempo para un segundo intento, y la entrada que habrías abandonado casi siempre puntúa mejor que la vacía con la que la sustituiste.
Four minutes is shorter than it sounds.
Play a round